domingo, 15 de setembro de 2019

Leitura: Revelación Mesmérica (1844) - Edgar Allan Poe




(Originalmente publicado en: Columbian Magazine, EUA, agosto 1844)

Aunque la teoría del mesmerismo esté aún envuelta en dudas, sus sobrecogedoras realidades son ya casi universalmente admitidas. Los que dudan de éstas pertenecen a la casta inútil y despreciable de los que dudan por pura profesión. No hay mejor manera de perder el tiempo que proponerse probar en la actualidad que el hombre, por el simple ejercicio de su voluntad, puede impresionar a su semejante al punto de sumirlo en un estado anormal cuyas manifestaciones se parecen estrechamente a las de la muerte, o por lo menos en mayor grado que cualquier otro fenómeno conocido en condiciones normales; que, en ese estado, la persona así influida utiliza sólo con esfuerzo y en consecuencia débilmente los órganos exteriores de los sentidos y, sin embargo, percibe con agudeza y refinamiento, y por vías presuntamente desconocidas, cosas que están más allá del alcance de los órganos físicos; que, además, sus facultades intelectuales se hallan en un maravilloso estado de exaltación y fuerza; que las simpatías con la persona que así influye sobre ella son profundas, y, finalmente, que su susceptibilidad de impresión va en aumento gradual, al tiempo que, en la misma proporción, se extienden y acentúan cada vez más los peculiares fenómenos producidos.

Digo que sería superfluo demostrar las leyes del mesmerismo en sus rasgos generales; tampoco infligiré a mis lectores una demostración hoy tan innecesaria. Mi propósito es, en verdad, muy otro. Me siento impelido, aun enfrentándome de esta manera con un mundo de prejuicios, a detallar sin comentarios el notabilísimo diálogo que sostuve con un hipnotizado.

Hacía mucho tiempo que tenía la costumbre de hipnotizar a la persona en cuestión (Mr. Vankirk), en quien se habían manifestado la aguda susceptibilidad y la exaltación habituales en la percepción mesmérica. Desde varios meses atrás, Mr. Vankirk padecía una tisis declarada y mis pases habían aliviado sus efectos más penosos; la noche del miércoles 15 del mes actual fui llamado a su cabecera.

El enfermo sufría un dolor agudo en la región cordial y respiraba con gran dificultad, presentando todos los síntomas comunes del asma. En espasmos como aquél generalmente le proporcionaba alivio la aplicación de mostaza en los centros nerviosos, pero esa noche el recurso había resultado inútil.

Cuando entré en su habitación me recibió con una sonrisa jovial, y aunque evidentemente sus dolores físicos eran grandes, su ánimo parecía muy tranquilo.

—Lo mandé buscar esta noche —dijo— no tanto para que mitigara mi dolencia como para que me explicara ciertas impresiones psíquicas que últimamente me han causado gran ansiedad y sorpresa. No necesito decirle cuan escéptico he sido hasta hoy con respecto a la inmortalidad del alma. No puedo negar que siempre ha existido, quizá en esa misma alma que he negado, una especie de vago sentimiento de su propia existencia. Pero esta especie de sentimiento no llegó en ningún instante a la convicción. Era cosa que nada tenía que ver con la razón. Todas las tentativas de investigación lógica me dejaban, a decir verdad, más escéptico que antes. Me aconsejaron que estudiara a Cousin. Lo estudié en sus obras, así como en sus repercusiones europeas y americanas. El Charles Elwood de Mr. Brownson, por ejemplo, cayó en mis manos. Lo leí con profunda atención. Lo encontré lógico de una punta a la otra, pero las partes que no eran simplemente lógicas constituían, desgraciadamente, los argumentos iniciales del incrédulo héroe del libro. En sus conclusiones me pareció evidente que el razonador no había logrado siquiera convencerse a sí mismo. El final había olvidado por completo el principio, como el gobierno de Trínculo. En una palabra: no tardé en advertir que, si el hombre ha de persuadirse intelectualmente de su propia inmortalidad, nunca lo logrará por las meras abstracciones que durante tanto tiempo han constituido el método de los moralistas de Inglaterra, Francia y Alemania. Las abstracciones pueden ser una diversión y un ejercicio, pero no se posesionan de la mente. Aquí, en la tierra por lo menos, la filosofía, estoy convencido, siempre nos pedirá en vano que consideremos las cualidades como cosas. La voluntad puede asentir; el alma, el intelecto, nunca. Repito, pues, que sólo había sentido a medias, pero nunca creí intelectualmente. Mas en los últimos tiempos el sentimiento se ha ahondado hasta parecerse tanto a la aquiescencia de la razón, que me resulta difícil distinguirlos. Creo también poder atribuir este efecto simplemente a la influencia mesmérica. No sé explicar mejor mi pensamiento que por la hipótesis de que la exaltación mesmérica me capacita para percibir una serie de razonamientos que en mi existencia normal son convincentes, pero que, en total acuerdo con los fenómenos mesméricos, no se extienden, salvo en su efecto, a mi estado normal. En el estado hipnótico, el razonamiento y la conclusión, la causa y el efecto están presentes a un tiempo. En mi estado natural, la causa se desvanece; únicamente el efecto, y quizá sólo en parte, permanece. Estas consideraciones me han llevado a pensar que podrían obtenerse algunos buenos resultados dirigiéndome, mientras estoy mesmerizado, una serie de preguntas bien encaminadas. Usted ha observado a menudo el profundo conocimiento de sí mismo que demuestra el hipnotizado, el amplio saber que despliega sobre todo lo concerniente al estado mesmérico, y de este conocimiento de sí mismo pueden deducirse indicaciones para la adecuada confección de un cuestionario.

Accedí, claro está, a realizar este experimento. Unos pocos pases sumieron a Mr. Vankirk en el sueño mesmérico. Su respiración se hizo inmediatamente más fácil y parecía no padecer ninguna incomodidad física. Entonces se produjo la siguiente conversación (en el diálogo, V. representa al paciente y P. soy yo):

P. —¿Duerme usted?

V. —Sí…, no; preferiría dormir más profundamente.

P. —(Después de algunos pases). ¿Duerme ahora?

V. —Sí.

P. —¿Cómo cree que terminará su enfermedad?

V. —(Después de una larga vacilación y hablando como con esfuerzo). Moriré.

P. —¿Le aflige la idea de la muerte?

V. —(Muy rápido). ¡No…, no!

P. —¿Le desagrada esta perspectiva?

V. —Si estuviera despierto me gustaría morir, pero ahora no tiene importancia. El estado mesmérico se avecina lo bastante a la muerte como para satisfacerme.

P. —Me gustaría que se explicara, Mr. Vankirk.

V. —Quisiera hacerlo, pero requiere más esfuerzo del que me siento capaz. Usted no me interroga correctamente.

P. —Entonces, ¿qué debo preguntarle?

V. —Debe comenzar por el principio.

P. —¡El principio! Pero, ¿dónde está el principio?

V. —Usted sabe que el principio es Dios. (Esto fue dicho en tono bajo, vacilante, y con todas las señales de la más profunda veneración).

P. —Pero, ¿qué es Dios?

V. —(Vacilando durante varios minutos). No puedo decirlo.

P. —Dios, ¿no es espíritu?

V. —Mientras estaba despierto, yo sabía lo que usted quiere decir con «espíritu», pero ahora me parece sólo una palabra, tal como, por ejemplo, verdad, belleza; una cualidad, quiero decir.

P. —Dios, ¿no es inmaterial?

V. —No hay inmaterialidad; ésta es una simple palabra. Lo que no es materia no es nada, a menos que las cualidades sean cosas.

P. —Entonces, ¿Dios es material?

V. —No. (Esta respuesta me sobrecogió).

P. —¿Y qué es?

V. —(Después de una larga pausa, entre dientes). Lo veo… pero es una cosa difícil de decir. (Otra larga pausa). No es espíritu, pues existe. Tampoco es materia, como usted la entiende. Pero hay gradaciones de la materia de las que el hombre nada sabe, en que la más basta impulsa a la más sutil, la más sutil invade la más basta. La atmósfera, por ejemplo, impulsa el principio eléctrico, mientras el principio eléctrico penetra la atmósfera. Estas gradaciones de la materia crecen en tenuidad o sutileza hasta que llegamos a una materia indivisa —sin partículas—, indivisible —una—, y aquí la ley de la impulsión y de la penetración se modifica. La materia última o indivisa no sólo penetra todas las cosas, sino que las impulsa, y de esta manera es todas las cosas en sí misma. Esta materia es Dios. Lo que el hombre intenta formular con la palabra «pensamiento» es esta materia en movimiento.

P. —Los metafísicos sostienen que toda acción es reductible a movimiento y pensamiento, y que el último es el origen del primero.

V. —Sí, y ahora veo la confusión de la idea. El movimiento es la acción de la mente, no del pensamiento. La materia indivisa o Dios, en reposo, es (en la medida en que podemos concebirlo) lo que los hombres llaman mente. Y el poder de automovimiento (equivalente en efecto a la volición humana) es, en la materia indivisa, el resultado de su unidad y de su omni-predominancia; cómo, no lo sé, y ahora veo claramente que nunca lo sabré. Pero la materia indivisa, puesta en movimiento por una ley o cualidad existente en sí misma, es el pensamiento.

P. —¿No puede darme una idea más precisa de lo que usted designa materia indivisa?

V. —Las materias que el hombre conoce escapan gradualmente a los sentidos. Tenemos, por ejemplo, un metal, un trozo de madera, una gota de agua, la atmósfera, el gas, el calor, la electricidad, el éter luminoso. Ahora bien, llamamos materia a todas esas cosas, y abarcamos toda la materia en una definición general; sin embargo, no puede haber dos ideas más esencialmente distintas que la que referimos a un metal y la que referimos al éter luminoso. Cuando llegamos al último, sentimos una inclinación casi irresistible a clasificarlo con el espíritu o con la nada. La única consideración que nos detiene es nuestra idea de su constitución atómica, y aun aquí debemos pedir ayuda a nuestra noción de átomo como algo infinitamente pequeño, sólido, palpable, pesado. Destruyamos la idea de la constitución atómica y ya no seremos capaces de considerar el éter como una entidad o, por lo menos, como materia. A falta de una palabra mejor podríamos designarlo espíritu. Demos ahora un paso más allá del éter luminoso, concibamos una materia mucho más sutil que el éter, así como el éter es más sutil que el metal, y llegamos en seguida (a pesar de todos los dogmas escolásticos) a una masa única, a una materia indivisa. Pues, aunque admitamos una infinita pequeñez en los átomos mismos, la infinita pequeñez de los espacios interatómicos es un absurdo. Habrá un punto, habrá un grado de sutileza en el cual, si los átomos son suficientemente numerosos, los interespacios desaparecerán y la masa será absolutamente una. Pero al dejar de lado ahora la idea de la constitución atómica, la naturaleza de la masa se deslizará inevitablemente a nuestra concepción del espíritu. Está claro, sin embargo, que es tan materia como antes. La verdad es que resulta imposible concebir el espíritu, puesto que es imposible imaginar lo que no es. Cuando nos jactamos de haber llegado a concebirlo, hemos engañado simplemente nuestro entendimiento con la consideración de una materia infinitamente rarificada.

P. —Me parece que hay una objeción insuperable a la idea de la absoluta unidad, y ella es la ligerísima resistencia experimentada por los cuerpos celestes en sus revoluciones a través del espacio, resistencia que ahora sabemos, es verdad, existe en cierto grado, pero que, sin embargo, es tan ligera que aun la sagacidad de Newton la pasó por alto. Sabemos que la resistencia de los cuerpos es principalmente proporcionada a su densidad. La unidad absoluta es la densidad absoluta. Donde no hay interespacios no puede haber paso. Un éter absolutamente denso detendría de una manera infinitamente más efectiva la marcha de una estrella que un éter de diamante o de acero.

V. —Su objeción se contesta con una facilidad que está casi en proporción con su aparente irrefutabilidad. Con respecto a la marcha de una estrella, no puede haber diferencia entre que la estrella pase a través del éter o el éter a través de ésta. No hay error astronómico más inexplicable que el que relaciona el conocido retardo de los cometas con la idea de su paso a través del éter, pues por sutil que se suponga ese éter detendría toda revolución sideral en un período mucho más breve que el admitido por esos astrónomos, quienes han intentado suprimir un punto que consideraban imposible de entender. El retardo experimentado es, por el contrario, aproximadamente el mismo que puede esperarse de la fricción del éter en el pasaje instantáneo a través del astro. En un caso, la fuerza de retardo es momentánea y completa en sí misma; en el otro, es infinitamente acumulativa.

P. —Pero en todo esto, en esta identificación de la simple materia con Dios, ¿no hay nada de irreverencia? (Me vi obligado a repetir esta pregunta antes de que el hipnotizado comprendiera cabalmente su sentido).

V. —¿Puede usted decir por qué la materia ha de ser menos reverenciada que la mente? Usted olvida que la materia de la cual hablo es, en todo sentido, la verdadera «mente» o «espíritu» de las escuelas, sobre todo en lo que concierne a sus elevadas propiedades, y es, al mismo tiempo, la «materia» para estas escuelas. Dios, con todos los poderes atribuidos al espíritu, es tan sólo la perfección de la materia.

P. —¿Afirma usted, entonces, que la materia indivisa, en movimiento, es pensamiento?

V. —En general, el movimiento es el pensamiento universal de la mente universal. Este pensamiento crea. Todas las cosas creadas no son sino los pensamientos de Dios.

P. —Usted dice «en general».

V. —Sí. La mente universal es Dios. Para las nuevas individualidades es necesaria la materia.

P. —Pero usted habla ahora de «mente» y de «materia» como lo hacen los metafísicos.

V. —Sí, para evitar la confusión. Cuando digo «mente» me refiero a la materia indivisa o última; cuando digo «materia» me refiero a todo lo demás.

P. —Usted decía que «para las nuevas individualidades es necesaria la materia».

V. —Sí, pues la mente, en su existencia incorpórea, es simplemente Dios. Para crear los seres individuales, pensantes, era necesario encarnar porciones de la mente divina. Así es individualizado el hombre. Despojado de su envoltura corporal sería Dios. El movimiento particular de las porciones encarnadas de la materia indivisa es el pensamiento del hombre, así como el movimiento del todo es el de Dios.

P. —¿Dice usted que despojado de su envoltura corporal el hombre sería Dios?

V. —(Después de mucho vacilar). No pude haber dicho eso, es un absurdo.

P. —(Recurriendo a mis notas). Usted dijo que «despojado de su envoltura corporal el hombre sería Dios».

V. —Y es verdad. El hombre así despojado sería Dios, sería desindividualizado. Pero no puede despojarse jamás de esa manera —por lo menos nunca podrá—, a menos que imaginemos una acción de Dios que vuelve sobre sí misma, una acción inútil, sin finalidad. El hombre es una criatura. Las criaturas son pensamientos de Dios. Está en la naturaleza del pensamiento ser irrevocable.

P. —No comprendo. ¿Usted dice que el hombre nunca podrá desprenderse de su cuerpo?

V. —Digo que nunca será incorpóreo.

P. —Explíquese.

V. —Hay dos cuerpos: el rudimentario y el completo, que corresponden a las dos condiciones de la crisálida y la mariposa. Lo que llamamos «muerte» es tan sólo la penosa metamorfosis. Nuestra presente encarnación es progresiva, preparatoria, temporaria. Nuestro futuro es perfecto, definitivo, inmortal. La vida definitiva constituye la finalidad absoluta.

P. —Pero de la metamorfosis de la crisálida tenemos un conocimiento palpable.

V. —Nosotros sí, pero la crisálida no. La materia que compone nuestro cuerpo rudimentario está al alcance de los órganos de este cuerpo, o, más claramente, nuestros órganos rudimentarios se adaptan a la materia que forma el cuerpo rudimentario, pero no al que compone el cuerpo definitivo. Éste escapa así a nuestros sentidos rudimentarios, y sólo percibimos la envoltura que cae al morir, desprendiéndose de la forma interior, no esa misma forma interior; pero esta última, así como la envoltura, es apreciable para los que ya han adquirido la vida definitiva.

P. —Usted ha dicho a menudo que el estado mesmérico se asemeja estrechamente a la muerte. ¿Cómo es eso?

V. —Cuando digo que se parece a la muerte, aludo a que se asemeja a la vida definitiva, pues cuando estoy en trance los sentidos de mi vida rudimentaria quedan en suspenso y percibo las cosas exteriores directamente, sin órganos, a través de un intermediario que emplearé en la vida definitiva, inorganizada.

P. —¿Inorganizada?

V. —Sí; los órganos son mecanismos mediante los cuales el individuo se pone en relación sensible con clases y formas particulares de materia, con exclusión de otras clases y formas. Los órganos del hombre están adaptados a esta condición rudimentaria y sólo a ésta; siendo inorganizada su condición última, su comprensión es ilimitada en todos los órdenes, salvo en uno: la naturaleza de la voluntad de Dios, es decir, el movimiento de la materia indivisa. Usted tendrá una idea clara del cuerpo definitivo concibiéndolo como si fuera todo cerebro. No es eso; pero una concepción de esta naturaleza lo acercará a la comprensión de su ser. Un cuerpo luminoso imparte vibración al éter. Las vibraciones engendran otras similares dentro de la retina; éstas comunican otras al nervio óptico. El nervio envía otras al cerebro, y el cerebro otras a la materia indivisa que lo penetra. El movimiento de esta última es el pensamiento, cuya primera ondulación es la percepción. De esta manera la mente de la vida rudimentaria se comunica con el mundo exterior, y este mundo exterior está limitado para la vida rudimentaria, por la idiosincrasia de sus órganos. Pero en la vida definitiva, inorganizada, el mundo exterior llega al cuerpo entero (que es de una sustancia afín al cerebro, como he dicho), sin otra intervención que la de un éter infinitamente más sutil que el luminoso; y todo el cuerpo vibra al unísono con este éter, poniendo en movimiento la materia indivisa que lo penetra. A la ausencia de órganos especiales debemos atribuir, además, la casi ilimitada percepción propia de la vida definitiva. En los seres rudimentarios los órganos son las jaulas necesarias para encerrarlos hasta que tengan alas.

P. —Usted habla de «seres» rudimentarios. ¿Hay otros seres pensantes rudimentarios además del hombre?

V. —Las numerosas acumulaciones de materia sutil en nebulosas, planetas, soles y otros cuerpos que no son ni nebulosas, ni soles, ni planetas tienen la única finalidad de dar pábulo a los distintos órganos de infinidad de seres rudimentarios. De no ser por la necesidad de la vida rudimentaria, previa a la definitiva, no hubiera habido cuerpos como éstos. Cada uno de ellos es ocupado por una variedad distinta de criaturas orgánicas, rudimentarias, pensantes. En todas los órganos varían según los caracteres del lugar ocupado. A la muerte o metamorfosis, estas criaturas que gozan de la vida definitiva —la inmortalidad— y conocen todos los secretos, salvo uno, actúan y se mueven en todas partes por simple volición; habitan, no en las estrellas, que nosotros consideramos las únicas cosas palpables para cuya distribución ciegamente juzgamos creado el espacio, sino el espacio mismo, ese infinito cuya inmensidad verdaderamente sustancial se traga las estrellas al igual que sombras, borrándolas como no entidades de la percepción de los ángeles.

P. —Usted dice que, «de no ser por la necesidad de la vida rudimentaria», no hubiera habido estrellas. ¿Pero por qué esta necesidad?

V. —En la vida inorgánica, así como generalmente en la materia inorgánica, no hay nada que impida la acción de una única y simple ley, la Divina Volición. La vida orgánica y la materia (complejas, sustanciales y sometidas a leyes) fueron creadas con el propósito de producir un impedimento.

P. —Pero de nuevo, ¿qué necesidad había de producir ese impedimento?

V. —El resultado de la ley inviolada es perfección, justicia, felicidad negativa. El resultado de la ley violada es imperfección, injusticia, dolor positivo. Por medio de los impedimentos que brindan el número, la complejidad y la sustancialidad de las leyes de la vida orgánica y de la materia, la violación de la ley resulta, hasta cierto punto, practicable. Así el dolor, que es imposible en la vida inorgánica, es posible en la orgánica.

P. —¿Pero cuál es el propósito benéfico que justifica la existencia del dolor?

V. —Todas las cosas son buenas o malas por comparación. Un análisis suficiente mostrará que el placer, en todos los casos, es tan sólo el reverso del dolor. El placer positivo es una simple idea. Para ser felices hasta cierto punto, debemos haber padecido hasta ese mismo punto. No sufrir nunca sería no haber sido nunca dichoso. Pero se ha demostrado que en la vida inorgánica no puede existir dolor; de ahí su necesidad en la orgánica. El dolor de la vida primitiva en la tierra es la única garantía de beatitud para la vida definitiva en el cielo.

P. —Todavía hay una de sus expresiones que me resulta imposible comprender: «la inmensidad verdaderamente sustancial» del infinito.

V. —Ello es quizá porque no tiene usted una noción suficientemente genérica del término «sustancia». No debemos considerarla una cualidad, sino un sentimiento: es la percepción, en los seres pensantes, de la adaptación de la materia a su organización. Hay muchas cosas en la tierra que nada serían para los habitantes de Venus, muchas cosas visibles y tangibles en Venus cuya existencia seríamos incapaces de apreciar. Pero, para los seres inorgánicos, para los ángeles, la totalidad de la materia indivisa es sustancia, es decir, la totalidad de lo que designamos «espacio» es para ellos la sustancialidad más verdadera; al mismo tiempo las estrellas, en lo que consideramos su materialidad, escapan al sentido angélico, de la misma manera que la materia indivisa, en lo que consideramos su inmaterialidad, se evade de lo orgánico.

Mientras el hipnotizado pronunciaba estas últimas palabras con voz débil, observé en su fisonomía una singular expresión que me alarmó un poco y me indujo a despertarlo en seguida. No bien lo hube hecho, con una brillante sonrisa que iluminó todas sus facciones cayó de espaldas sobre la almohada y expiró. Observé que, menos de un minuto después, su cuerpo tenía toda la severa rigidez de la piedra. Su frente estaba fría como el hielo. Parecía haber sufrido una larga presión de la mano de Azrael. El hipnotizado, durante la última parte de su discurso, ¿se había dirigido a mí desde la región de las sombras?

Fim

Fonte onde obtive o conto: Literatura.us (assim como faço aqui no blog, o site diz que não tem fins comerciais e os textos são para uso de estudos literários)

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Comentário:

A leitura deste conto de Poe foi motivada pelo contexto de estudo do escritor chileno Roberto Bolaño, disciplina que estou fazendo na graduação de Letras da Universidade de São Paulo. Além deste conto, li também o "O caso do Sr. Valdemar", também de Poe. Ambos os contos têm a temática do Mesmerismo ou Magnetismo Animal.

O romance de Bolaño "Monsieur Pain" (1999) faz referência a esse tema do Mesmerismo. O conto também tem um momento que nos lembra o conto de Poe "El hombre de la multitud".


sábado, 14 de setembro de 2019

Leitura III: Las Genealogías (1986) - Margo Glantz




Refeição Cultural

Estou lendo esta obra referência de Margo Glantz como parte das leituras de uma disciplina que estou cursando na Faculdade de Letras da USP - "Poéticas de autor en la literatura hispanoamericana" -, ministrada pela professora Adriana Kanzepolsky.

A autora conta a história de sua família, a partir da história de seus pais e avós. Ao longo da narrativa, vamos relembrando fatos da história do mundo e vendo que nossas histórias individuais são feitas assim, cada um de nós está o tempo todo vivendo a história coletiva do mundo. 

Eu e vocês, cada um de nós está vivendo este momento histórico do Brasil após o Golpe de Estado, após a eleição fraudulenta dos milicianos e canalhas fascistas que chegaram ao poder estatal e toda a destruição que ocorre diariamente. Essa história é nossa história, queiramos ou não, porque as consequências dela nos afetam, afetam a nossa vida, o presente e o futuro.

Enfim, sigo a leitura a partir do capítulo XXVI, na página 93. A primeira parte do fichamento dessa leitura pode ser vista aqui.

A MEMÓRIA PODE NOS TRAIR

"Repetir un acto mil vezes condensa el recuerdo, pero los recuerdos traicionan aunque se recuerden mil veces en la mente. Jacobo niega ciertas minucias que antes recordaba y los calzones con encaje se transforman simplemente en encaje suizo, maravilloso, delicado, pero aún suelto, sin ropa que decorar. Mi padre dice que cada vez recuerda mejor las cosas de su infancia y que casi todo lo demás se borra: a veces resucita y yo lo aprovecho como buitre." (p. 103)

Interessante essa reflexão sobre nossas memórias e suas seletividades. O que antes era calcinha com renda, artefato talvez inapropriado para pessoas de certa religião ou visão conservadora de comportamento individual, se transforma por um misterioso ato da memória, em renda suíça, sem ligação com a calcinha que adornava. 

E não é verdade que nossa memória faz isso quando lhe é conveniente?

AUTORA É REFINADA NO USO DE IRONIAS

Margo Glantz tem um humor e uma ironia muito refinados em seus textos. Percebi isso nos contos que já li dela e nos textos ou entrevistas que tive contato neste mês de aula.

Veja abaixo uma frase dela quando o pai conta que levou umas bofetadas quando foi cobrar uma dívida de pães e confeites de um cliente mexicano:

"Así cumplió mi padre con los preceptos bíblicos y gano el pan con el sudor de su frente" (p. 105)

RESMUNGANDO UMA LÍNGUA QUE NÃO É SUA

Nas obras de Margo Glantz vemos o tempo todo algumas questões relativas a certas hierarquizações de estratos sociais - pessoas e grupos que se colocam acima dos outros -, e isso se dá como algo cultural. 

Falar uma língua que não é sua, por exemplo, pode fazer com que você se sinta excluído, diminuído em certos ambientes que utilizam isso para classificar pessoas e grupos. Não por parte do falante estrangeiro, mas por preconceito do ouvinte nativo.

Ela usa o verbo "mascullar" para apresentar o contexto em que um personagem tenta se comunicar em uma segunda língua, em um mundo que não é o seu mundo de origem.

"El señor Filler le prestó a mi mamá 50 pesos, mismos que sirvieron para pagar la cuenta del hospital. Mientras mi padre estaba enfermo, mi madre salía a vender el pan con Serafín, el muchacho oaxaqueño, bajito y fornido, que se reía todo el tiempo cuando oía a mi papá mascullar el español. Toda la gente veía a mi mamá como si fuera marciana, vestida muy elegante, vendiendo pan de casa en casa." (p. 110)

UN RATO* CON LAS RATAS

Momento em que o pai de Margo foi preso nos anos vinte por ser de esquerda (e ser confundido com anarquistas) e protestar contra as injustiças do governo no México.

"Y no es juego de palabras, pero ese rato se convertía en ratas que de tamaño descomunal se paseaban sobre la cama y sobre el preso..." (p. 113)

*Em espanhol "un rato" quer dizer um momento, é uma palavra para espaço de tempo, principalmente tempo curto.

EISENSTEIN E MAIAKOVSKI

O pai de Margo está falando de personalidades que ele conheceu no México dos anos 20 e 30 e cita, entre muitos, Eisenstein e Maiakovski.

"- Entonces Eisenstein y Maiakovski llegaron a México - tercía papá.
  -¿Quién te pareció más interesante?
  -Eran completamente diferentes. Con Maiakovski anduve toda la noche hasta las dos o tres de la mañana, hasta el cerrito, el Cierro de la Estrella, entonces fuera de la ciudad, allí descansamos y nos sentamos para hablar de poesía y recitar en voz alta poemas. Hablamos del futurismo y el imaginismo, entonces de moda, de Marinetti y de un poeta proletario, Aséyev, cuyo poema Guerra, escrito en 1914, declamamos." (p. 116)

TENTATIVA DE LINCHAMENTO POR FASCISTAS

Muito forte a cena contada pela narradora no capítulo XXXV de quando os fascistas tentaram linchar o senhor Glantz em 1939, na cidade do México. 

"En enero de 1939 mi padre fue atacado por un grupo fascista de Camisas Doradas que se reunieron en la calle 16 de Septiembre, donde mis padres tenían una pequeña boutique de ropas y guantes llamada Lisette. La barba, el tipo de judío y quizá su parecido con Trotski hicieron de Jacobo Glantz el blanco perfecto para una especie de pogrom o linchamiento. Trataron de colocar mi padre sobre la vía del tren para que este le pasara encima, mientras otros arrojaban piedras y gritaban insultos tradicionales. Mi padre pudo escapar ayudado por algunos transeúntes asombrados, entrar a la boutique y subir al tapanco..." (p. 117)

Como a autora trabalha o tempo todo com a questão da memória, no capítulo seguinte ela pede para o pai narrar o caso e há algumas diferenças em relação ao que ela narrou no capítulo anterior.


Ao final do capítulo XXXVII, a narradora deixa as marcas de enunciação, lembrando ao leitor se tratar de uma espécie de entrevista com os pais.

"Regreso, como de costumbre, el próximo sábado. Papá mira complacido y absorto uno de sus retratos:
- Qué interesante - dice -, se ve que es poeta." (p. 123)

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A leitura e alguns excertos seguem em outra postagem.

quarta-feira, 11 de setembro de 2019

Leitura II: Las Genealogías (1986) - Margo Glantz




Refeição Cultural

Continuação da leitura do livro e citações de pequenos excertos interessantes. Ler a primeira postagem aqui.

Retomando a leitura a partir do capítulo XII (p. 54).

As recordações dos pais da narradora são dolorosas neste momento. Eles estão nos anos vinte do século passado, e os capítulos estão descrevendo a perseguição e assassinato de judeus através dos Pogroms. Os avós da narradora conseguiram escapar.

Durante a guerra civil na União Soviética, posterior à Revolução Russa e 1ª Guerra Mundial, as vilas e distritos de camponeses e pessoas simples foram vítimas de todo tipo de violência, por praticamente todos os grupos e bandos constituídos naquela época.

PERÍODO DE FOME VIVIDO PELOS ANTEPASSADOS

"- Afuera, un hambre tan grande, que cuando llegué en el otoño de 1921 había 350 mil habitantes y cuando salí para Odesa, en la primavera de 1922, había sólo 35 mil; el noventa por ciento de la población murió de hambre..." (p. 59)

PERSONAGEM LEMBRA DE NABOKOV

"¿Y Nabokok?
   - No lo vi en Rusia. Era mal poeta, lo vi en Suíza, en los años 47 o 48. Yo siempre buscaba escritores, él tenía una mujer judía, traductora de sus cosas, se las traducía al inglés, luego ya sólo escribía en inglés, pero pensaba en ruso, era ruso blanco, fue uno de los primeros en emigrar hacia 1918. Hablaba y de repente se le salía la lengua como un perro.
   Annunziata comenta: 'Con razón escribía cosas tan libidinosas'..." (p. 65)

DIEGO RIVERA E FRIDA KAHLO

O capítulo XVII (p. 67) fala sobre os pintores mexicanos Diego Rivera (de origem judaica) e Frida Kahlo.

RESTAURANTE EL CARMEL

Na história narrada no livro, Nucia e Lucia, os pais da autora, Margo Glantz, foram proprietários de um restaurante no México nos anos sessenta - El Carmel.

SOBRE KARL MARX

"En un libro recientemente publicado en Francia, las hijas de Karl Marx definen en cartas sucesivas la felicidad desdichada de tener como padre el famoso doctor. Al nacer alguna de ellas, Eleanor, Marx le anuncia a su fiel Engels: 'Desgraciadamente es del sexo por excelencia.' Puede absolverse a Marx quizá si se piensa que uno de sus hijos ya había muerto por entonces y el otro estaba agonizando y que el único vástago de Marx que sobreviviera fue el que tuvo con la sirvienta, hijo que, como amigo entrañable, por no decir otra cosa, Engels adoptó como suyo y que las hijas de Marx ignoraron hasta la muerte del barbudo compañero de su padre..." (p. 76)

STALIN: AGENTE FUNERÁRIO DA REVOLUÇÃO

Nucia, pai de Margo, fala sobre aqueles tempos em que viveu na Rússia, os anos cruciais da revolução, entre 1917 a 1925:

"- Yo pertenecía completamente a otro ambiente. Los años que yo viví en la revolución fueron los más interesantes, los más serios de la vida rusa, del 17 al 25. El proletariado, en aquel entonces, creía en la revolución social, hacía reformas, se creía en el futuro, fue una vida de grandes idealistas que pensaban en el mejoramiento de la vida humana, que pensaban en el cambio social, y es verdad, y la gente no sólo vivía para sí misma, sino para los otros. Pero pronto empezaron los traidores...
   - Trotski dijo - continúa mi padre - que Stalin sería el enterrador de la revolución, su cabrón, palabra que en hebreo quiere decir exactamente eso, su enterrador." (p. 77)

VISITA AO BRASIL

A autora dedica o capítulo XXII a contar alguns episódios de sua visita ao Brasil, quando esteve com Nélida Piñon e com Lygia Fagundes Telles. Ela conta dos constrangimentos que passou por amarrar nos punhos fitinhas do Senhor do Bonfim.

"Ahora se llega al Brasil y se desembarca en Río, la ciudad más maravillosa del mundo con su Pan de Azúcar, su Corcovado, sus laranjeiras, sus garottas de Ipanema y, sobre todo, sus brujerías traídas desde Bahía." (p. 80)

NACIONALIDADE MEXICANA E NÃO AMERICANA

No capítulo XXIII, a autora nos conta dos porquês de seus pais desembarcarem e se estabelecerem no México e não nos Estados Unidos como a maioria da família, todos vindos daquele mundo de perseguição aos judeus no início do século vinte.

MORTE DO PAI DA AUTORA

"Yo ya vine y ya fui. Recorro el parque, paseo cerca de los estanques, todo está húmedo, hay moho, el suelo es resbaladizo. Hay muchas flores. Me acerco a un nopal y quiero arrancar una tuna. La tuna se defiende y me dispara sus espinas. Regreso al cuarto y tengo que quitarme con unas pinzas las que tengo pegadas en los brazos, em las mejillas, cerca de la boca, en las manos, en los dedos. Mi padre murió una madrugada del 2 de enero de 1982." (p. 92)

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Leitura do livro e excertos segue em outra postagem. Clique aqui e acompanhe.

terça-feira, 10 de setembro de 2019

Leitura: Las Genealogías (1986) - Margo Glantz




Refeição Cultural

Estou lendo Margo Glantz porque a autora é base de uma disciplina que estamos fazendo na Letras com a professora Adriana Kanzepolsky - "Poéticas de autor en la literatura hispanoamericana". Matéria e temática muito interessantes.


Excertos

O INÍCIO

"Todos, seamos nobles o no, tenemos nuestras genealogías. Yo desciendo de lo Génesis, no por soberbia sino por necesidad. Mis padres nacierón en una Ucrania judía, muy diferente a la de ahora y mucho más diferente aún del México en que nací, este México, Distrito Federal, donde tuve la suerte de ver la vida entre los gritos de los marchantes de La Merced, esos marchantes a quienes mi madre miraba asombrada, vestida totalmente de blanco." (p. 17)

"A mí no puede acusárseme, como a Isaac Bábel*, de preciosismo o de biblismo, pues a diferencia de él (y de mi padre) no estudié ni el hebreo ni la Biblia ni el Talmud (porque no nací en Rusia y porque no soy varón) y sin embargo muchas veces me confundo pensando como Jeremías y evitando como Jonas los gritos de la ballena..." (p. 17)

*Isaac Bábel foi jornalista e escritor russo, de origem judaica e foi morto pelo regime de Stalin. Escreveu "O exército de cavalaria" na tradução em português (Fonte: Wikipedia).

NOMES DIVERSOS DOS PAIS

"Mi fuerte nunca ha sido la geografía, siempre confundo los ríos del norte con los del sur y sobre todo los que se salen del cauce americano y eso que mi madre se llama Elizabeth Mijáilovna Shapiro y mi padre Jacob Osherovich Glantz, en privado, y para sus amigos Lucia y Nucia o Yánkl y Lúcinka, a veces Yasha o Luci y en Rusia, él Ben Osher, y mamá Liza. Esta constatación (y la pronunciación adequada de los nombres, cosa que casi nunca ocurre) me hacen sentir personaje de Dostoievski y entender algo de mis contradicciones, por aquello del alma rusa encimada al alma mexicana." (p. 25)

BARBEIRO: PROFISSÃO INDIGNA PARA OS JUDEUS

"Los judíos no podián dedicarse a cuidar los baños. Parece reminiscencia de esa prohibición talmúdica que impedía a los judíos dedicarse a la barbería, prohibición que perdió Sansón a manos de Dalila. Es más, según el Talmud, ser barbero era profesión indigna y ningún padre podía enseñarla a sus hijos..." (p. 35)

RECORDAÇÕES FABRICADAS

"Aquí entra mi recuerdo, es un recuerdo falso, es de Bábel. Muchas veces tengo que acudir a ciertos autores para imaginarme lo que mis padres recuerdan..." (p. 38)

O TEMPO

"'Los judíos - dice en alguna parte Bashevis Singer - no registran su historia, carecen del sentido cronológico. Parece como si, instintivamente, supieran que el tiempo y el espacio son mera ilusión.' Esa sensación de un tiempo largo, gelatinoso, contraído y dispuesto a resumirse en un tema con multiples variaciones y cadense, coincide con la vida de mis padres y con las conversaciones repetidas de las que sale de repente una chispa que ilumina algún hecho descuadrado por la cronología ideal que la historia nos quiere hacer tragar. El tiempo es un espacio caligrafiado y repetido sin cesar en las constantes letanías con que el judío religioso se ocupa de medir su vida."

O ASSASSINATO DO CZAR E SUA FAMÍLIA

"(...) yo tengo unos periódicos que me envió Tamara de Rusia, en que se cuenta cómo en tiempo de la revolución los llevaron fuera de los palacios, y los mandaron a un sótano y el Zar pidió que perdonaran la vida al Zarévich, el heredero, un niño muy fino; el Zar salvó a quienes luego lo mataron, él les perdonó la vida, la hermana de Lenin estuvo presa y la iban a mandar a Siberia, entonces ya no hacían ejecuciones, mandaban al destierro, y el Zar la perdonó junto con otros revolucionarios, pero ellos no quisieron perdonar al Zarévich y a todos los fusilaran, en un cuarto así, en un sótano, pero Lenin no tuvo la culpa..." (p. 46)

AUTORA - NARRADORA E PERSONAGEM

"Mamá lava los platos en la cocina, luego viene y nos pide que pasemos a la mesa, está sirviendo el té. Vamos y allí mi papá prosigue entusiasmado. Antes me he pasado varios días pidiéndole que me cuente algo de su juventud y si niega, todo le parece sin interese; de repente algo se ilumina de nuevo en su cabeza."  (p. 48)


Na página 49, capítulo X, o pai de Margo conta sobre sua juventude em 1917, durante a revolução russa.

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O fichamento da leitura do livro segue em outra postagem. Clique aqui e leia.


Post Scriptum: 

Esta postagem foi atualizada às 12:53h de 11/9/19.

segunda-feira, 9 de setembro de 2019

Leitura II: Poéticas da transgressão (2006), de Viviana Gelado




Refeição Cultural

Clique aqui para ler a primeira parte da síntese que fiz do capítulo que estamos estudando.


Leitura e fichamento de um capítulo do livro "Poéticas da Transgressão: Vanguarda e Cultura Popular nos anos 20 na América Latina", de autoria de Viviana Gelado, leitura que compõe o programa da disciplina "Vanguardias y Contemporaneidad", matéria da graduação de Letras, ministrada pela professora doutora Idalia M. Arnaiz.

O Manifesto como gênero discursivo, manifesto da vanguarda europeia e latino-americana


Caracterização de meios e estratégias utilizadas pelos manifestos e textos programáticos e polêmicos de vanguarda na América Latina

O título

"O título dos manifestos, proclamas, editoriais de revistas, programas estéticos etc. funciona como síntese desse programa, como sua definição ou como um slogan, e adota, na maioria dos casos, uma forma publicitária, à maneira dos panfletos, cartazes ou letreiros."

Geralmente é em letras grandes e com alguma foto ou imagem.

Os títulos gritam - estridentismo - são como gestos extremos: desvairismo, euforismo, ultraísmo, minorismo etc.

A autora nos explica que "O tom predominante é da agressão (acústica, cromática, elétrica, física, atmosférica) e a mofa e questionamento de um sistema de valores culturais e políticos anquilosado."

O grau de violência nos manifestos e proclamas latino-americanos é menor do que os europeus como Dadaísmo, Cubofuturismo russo e Surrealismo francês.

Por quê?

"Com efeito, em uma estrutura social tão fortemente polarizada como a latino-americana, o destinatário privilegiado do discurso vanguardista continuava sendo a mesma 'minoria seleta', letrada, recortada e (in)formada pelo Modernismo em Hispano-América e pelo Simbolismo e o Parnasianismo no Brasil."

O alvo, porém, mais explícito ou menos, é a burguesia letrada, tanto lá quanto cá.

A organização do texto

"Na organização do texto, um dos traços mais evidentes é a sua estruturação na base da enumeração."

Outra forma de organização é a de linhas de filiações ou listas de precursores.

"Filiação. O contato com o Brasil Caraíba. Ou Villegaignon print terre. Montaigne. O homem natural. Rousseau. Da Revolução Francesa ao Romantismo, à Revolução bolchevista, à Revolução surrealista e ao bárbaro tecnizado de keyserling. Caminhamos." (Manifesto Antropófago, 1928, Oswaldo de Andrade)

A autora explica que a repetição anafórica de estruturas precedidas pela preposição 'contra' ou pela locução preposicional 'frente a', assim como a reiteração, a modo de refrão, de asserções que adquirem o valor de slogan, acabam produzindo um efeito estilístico aliado "à une forte pulsion idéologique".

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"Esta estratégia discursiva tem, pois, uma função publicitária e didática - o manifesto deseja divulgar e ensinar a proposta estética que veicula."
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As enumerações sintéticas também são utilizadas na organização. E repetições.

"Roteiros. Roteiros. Roteiros. Roteiros. Roteiros. Roteiros. Roteiros." (O. de Andrade. Manifesto Antropófago)

Formas de fragmentação

Uso do espaço em branco, as onomatopeias e interjeições, a sintaxe entrecortada etc.

Futurismo

"Outra forma da enumeração reconhecida por Marino é a das fórmulas 'quase algébricas'. Sabe-se que o Futurismo foi o movimento que utilizou mais extensamente esta formulação e também um dos mais conhecidos e de maior poder de deflagração de polêmicas entre os grupos de vanguarda latino-americanos e, antes, entre estes e os assim chamados 'pasadistas'."

No entanto, nos diz Gelado, pela dificuldade da técnica, prevaleceu na maioria dos vanguardistas o uso da sintaxe simples, baseada apenas em sintagmas nominais ou estruturas frasais simples.

O brasileiro Oswald de Andrade é um exemplo do uso de sintagmas nominais e sintaxe simples.

Já Mário de Andrade buscou renovar a estética no movimento modernista. A referência: o diretor de L'Esprit nouveau:

"Lirismo + Arte = Poesia. Fórmula de P. Dermée (N. do A.)"

Mas:

"Quem conhece os estudos de Dermée sabe que no fundo ele tem razão. Mas errou a fórmula. [...] Corrigida a receita, eis o marron-glacé: Lirismo puro + Crítica + Palavra = Poesia." (M. de Andrade. Em: Prefácio interessantíssimo à Pauliceia Desvairada, 1922)

E ainda:

"Necessidade de expressão + necessidade de comunicação + necessidade de acção + necessidade de prazer = Belas Artes." (M. de Andrade)

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"As diversas modalidades de enumeração e a articulação expressa do entimema ao topos dão à retórica do manifesto um caráter de 'continuidade explícita'. Por outra parte, esta ênfase na utilização da enumeração de adversários e novíssimos precursores, de materiais e técnicas novas, de rótulos definidores, de fórmulas que condensam propostas estéticas contribui para polarizar o campo intelectual e para facilitar a apreensão das diversas propostas estéticas."
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A autora também enumera um conjunto de técnicas e estratégias utilizadas pelas vanguardas, além do belicismo: espírito de rebelião e oposição que se traduz na utilização de formas verbais do imperativo, metáforas combativas ou infamatórias, asserções negativas, injúrias, formas de exortação e invectiva, provocações, boutades, toda sorte de paradoxos, advérbios assertivos etc."

Durante algumas páginas, a autora enumera diversos exemplos de movimentos e manifestos de vanguarda latino-americanos: Estridentismo mexicano, Noísmo porto-riquenho, Manifiesto de Martín Fierro, Manifiesto euforista etc.

Contradição nas vanguardas

"Com efeito, ao questionar a arte como instituição e, consequentemente, propor ou adotar toda sorte de estratégias de inversão (discursiva e comportamental ou, pelo menos, performática), muitos destes movimentos (os que desejaram se perpetuar) pagaram o preço de sua contemporaneidade, isto é, caíram em uma das 'armadilhas' da modernidade: a contradição. Cada nova curva na espiral significa construção e destruição e pode não significar nada."

No modernismo brasileiro, a forma corrosiva foi muito utilizada por Oswald de Andrade:

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"Só não se inventou uma máquina de fazer versos - já havia o poeta parnasiano." (Manifesto da Poesia Pau-Brasil, O. de Andrade)
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O texto fala de "Boutade". Como não sei o que é, recorri ao Google, que traz a seguinte informação:

Boutade /bu'tad/ substantivo feminino: 
1. tirada espirituosa ou engraçada. 2. pensamento ou dito sutil, original e imprevisto que freq. contraria propositadamente a verdade.

(ufa! Caminhando para o fim da leitura do capítulo)

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"Como vimos, o discurso polêmico dos manifestos, proclamas e textos programáticos da vanguarda articula uma linguagem violenta e precisa. Segundo Marino, a violência é a que dá o tom a este discurso, enquanto que pela precisão se traduzem os objetivos perseguidos, no entanto, o uso da violência verbal e simbólica pode ter outras funções além das já observadas. Com efeito, pode ser uma maneira de exorcizar o passado, como na proposta antropofágica de retorno às origens indígenas brasileiras para fundar sobre essa base um primitivismo moderno e que supere as contradições da sociedade patriarcal..."
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O grito

"O ápice da disposição ao exagero e ao espetáculo estará constituído pelo grito, forma extrema e elementar da função fática da linguagem. O grito é a hipérbole acústica (e cromática) que os estridentistas escolherão para definir-se."

O humor

"Expressado em diversas modalidades (negro, pseudocientífico, doutrina surrealista do humor objetivo) e figurações (ironia, riso, blague, mofa, sarcasmo, paródia, caricatura, grotesco, boutade), esgrime-se como meio de refutação e negação social e estética. Estratégias que demonstram o espírito lúdico e a vocação espetacular dos movimentos de vanguarda, mas que também são utilizadas como forma de distanciamento (ostranenie) e questionamento dos preceitos estéticos e cujo objetivo é a desautomatização na recepção da obra de arte."

Gelado nos diz que a citação também é uma forma utilizada pelas vanguardas em seus textos.

A busca pelas origens

"Tupy, or not tupy that is the question" (O. de Andrade)

A autora nos diz que esta pergunta pelas origens estará presente na maioria dos movimentos de vanguarda na América Latina. Tanto pelas origens coletivas nacionais quanto pelas do próprio grupo.

"A pergunta pelas origens e a afirmação do novo fundam nos manifestos o uso de um discurso inaugural que não exclui, às vezes, um retorno ao passado."

(Bom texto. Esclarecedor)

Leitura: Poéticas da transgressão (2006), de Viviana Gelado





Refeição Cultural

Leitura e fichamento de um capítulo do livro "Poéticas da Transgressão: Vanguarda e Cultura Popular nos anos 20 na América Latina", de autoria de Viviana Gelado, leitura que compõe o programa da disciplina "Vanguardias y Contemporaneidad", matéria da graduação de Letras, ministrada pela professora doutora Idalia M. Arnaiz.

O Manifesto como gênero discursivo, manifesto da vanguarda europeia e latino-americana

A noção de manifesto como gênero discursivo

"Em sua abarcadora e minuciosa obra, Marc Angenot caracteriza o manifesto como gênero demonstrativo adjacente ao panfleto e à polêmica, escritos com os quais o manifesto compartilha a brevidade e o caráter de interpelação. Neste sentido, são características funcionais comuns a estes três gêneros: a tomada de posição de seu(s) assinante(s); o consequente requerimento perante o público de aderir ou de explicitar o desacordo; o cariz performático do discurso, que significa a assunção de um risco e expressa um juramento ou promessa por parte do(s) signatário(s); e a presença de momentos agonísticos ou refutativos."

Segundo Renato Poggioli, "manifesto" e "programa" seriam diferentes, mas para a autora isso na prática seria de difícil aplicação nas estéticas vanguardistas.

Gelado sobre Poggioli: "Com efeito, alude aos manifestos como 'documentos consistentes en preceptos de índole artística y estética'; enquanto que os programas seriam 'las declaraciones ideológicas más generales y más vastas, visiones de panoramas de conjunto'."

Para Gelado, "na práxis escriturária vanguardista, manifesto e programa se articulam, na maioria dos casos, indissoluvelmente."

- Ready mades, assinados por Duchamp: "caracterizando-os como produtos nos quais 'el acto de provocación mismo ocupa el puesto de la obra'."

Esta mesma afirmação acima "poderia fazer-se com relação aos manifestos da vanguarda, posto que se os manifestos são interpretados apenas como declaração de princípios ou enumeração preceptiva dos valores estéticos defendidos por um grupo ou autor individual, perdem boa parte do seu poder questionador da instituição social da arte."

Antes de Bürger, Mario de Micheli: "ao referir-se aos manifestos dadaístas, já apontava que, posto que o dadaísmo surgiu no cenário artístico após o cubismo, o futurismo e o abstracionismo, são reconhecíveis em sua 'arte' elementos dos movimentos precedentes, no entanto, estes elementos são utilizados como materiais para o exercício de uma crítica de base negativista (contra o positivismo em que ainda apostavam os movimentos precedentes)."

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Segundo de Micheli, os dadaístas "'no crean obras': fabrican objetos".
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A contribuição do dadaísmo estaria menos na "obra" e mais no "significado polémico del procedimiento", constante no Manifeste Dada 1918.

Diz a autora: "Da mesma maneira, o manifesto constitui-se em obra de vanguarda por excelência na medida em que articula uma proposta estética crítica (a antiarte) e, ao mesmo tempo, é sua práxis (gesto polêmico e contestatário)."

Gelado sobre Claude Abastado: "Estritamente no que diz respeito à extensão, formato, circulação, teor discursivo e destinatário(s) deste escrito, Abastado considera que

'le terme [manifeste] s'apllique [...] à des textes, souvent brefs, publiés soit en brochure, soit dans un journal ou une revue, au nom d'un mouvement politique, philosophique, littéraire, artistique.'..."


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Tradução do google: 'o termo [manifesto] é [...] aplicado a textos, geralmente curtos, publicados em panfletos ou jornais ou revistas, em nome de um movimento político, filosófico, literário e artístico.'

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Destinatário do manifesto

"(...) no próprio enunciado do manifesto aparecem claramente definidos como interlocutores os perfis de (id)entidades literárias e artísticas, muito mais do que a construção discursiva representativa de um público receptor mais amplo; o destinatário por excelência do manifesto é a arte como instituição."

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A autora nos lembra no texto que há um esforço de caracterizar o manifesto enquanto gênero discursivo.
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Em relação ao manifesto, Abastado "o define por contraste tipológico e funcional com o prefácio e o relato". Mas ele admite que por funcionalidade, alguns prefácios têm características semelhantes aos manifestos.

Manifesto e prefácio

"(...) a referida funcionalidade explica que incluamos em nosso corpus textual prefácios de obras individuais e coletivas, por considerar que, estrategicamente, acabaram desempenhando a função programática e polêmica reservada ao manifesto."

Manifesto e relato

"(...) o relato seria o lugar privilegiado de leitura do imaginário de uma cultura, enquanto que o manifesto seria o lugar de leitura da pragmática de uma sociedade, na medida em que expressa suas tensões ideológicas, suas relações polêmicas e as lutas pela conquista do poder simbólico."

Manifesto e relato utópico

Têm em comum "o amálgama de projetos filosófico, político e estético: o desejo de instaurar uma nova vida, alterar a ordem social e praticar novas formas de arte ou, em outras palavras, o desejo de conquista do poder simbólico, o domínio político e a hegemonia estética."

Manifesto e o mito

Teria em comum "o tratamento maniqueísta da temporalidade, estreitamente relacionado com a noção do novo como absoluto. Neste sentido, o passado aparece caracterizado no manifesto como tempo da não-vida ou como tempo de gestação da verdadeira vida (...), ou ainda, dentro de uma visão cíclica da história, como um tempo de inocência e pureza primitivas que o futuro deve reconquistar (seria o caso do Manifesto antropófago)."

A leitura e o fichamento continuam em outra postagem.

domingo, 8 de setembro de 2019

Leitura: Espectros (1919) - Cecília Meireles





Refeição Cultural

Ecce homo!

Cingem-lhe a fronte pálida e serena
Espinhos. Tem na face o laivo imundo
De escarros de judeus. No olhar profundo
Bailam trêmulas lágrimas de pena

E dó, pelas misérias deste mundo.
Pilatos, vendo-O assim, à turba acena:
- Ecce homo! - lhe diz. Mas a atra cena
ao povo não comove, furibundo.

Do sangue de Jesus em voraz sede,
Tem-lhe da carne fome, a plebe ignara!
E sobre o homem se lança, - como cães, -

Que de peixes a Pedro enchera a rede,
Nas bodas a água em vinho transformara,
Multiplicara, no deserto, os pães!...


O primeiro livro da poetisa Cecília Meireles é composto por dezessete sonetos. A primeira edição de 1919 contém ainda um prefácio de Alfredo Gomes, texto de linguagem um pouco rebuscada para nossos tempos, mas texto de apresentação muito interessante.

Estou cursando uma disciplina na graduação da Letras na USP - Teoria Literária II - cujo programa do semestre é "Leitura Analítica, Leitura da Lírica", aulas com o professor Ariovaldo Vidal. O curso tem por objetivo central o exercício da leitura detalhada do poema, compreendendo o rigor da forma literária em alguns nomes da poesia brasileira moderna.

Vamos ler poemas de Manuel Bandeira, Carlos Drummond de Andrade, João Cabral de Melo Neto e Cecília Meireles. Já tivemos aulas com o professor analisando conosco o poema "Encomenda" do livro Vaga Música (1942) de Cecília Meireles. As aulas foram muito esclarecedoras e após cada aula lemos poesia com outros olhos.

Minha companheira me deu de presente uma edição das poesias completas de Cecília Meireles, da Editora Global, 2017, com apresentação de Alberto da Costa e Silva e coordenação editorial de André Seffrin. Pretendo degustar desse presente lendo todos os livros da poetisa.

Como um adulto de cinquenta anos que não gostava de poesia até quase os trinta, por pura ignorância e falta de oportunidade e referências, garanto a vocês que ler poesia é algo maravilhoso, é uma experiência modificadora para aquel@ que lê e pode nos tornar pessoas melhores e mais preparadas para a dura existência humana. O que nos diferencia dos demais animais é a arte, a linguagem.

Leiam poesia!

William